FORMALES CONTRA TIGER WOODS

La Fiscalía del condado de Martin, en Florida, presentó cargos formales contra Tiger Woods por conducir bajo la influencia de sustancias, tras un incidente ocurrido el 27 de marzo en Jupiter. El golfista no asistió a la audiencia en Stuart, donde se le acusó formalmente pese a que no dio positivo en alcoholemia, pero se negó a realizar una prueba de orina. Según la policía, mostraba signos de deterioro físico y portaba hidrocodona, un analgésico opioide.

Durante la audiencia se establecieron las fechas del proceso judicial, cuya siguiente etapa será el 12 de mayo, cuando se determinará si el caso continúa o se resuelve mediante un acuerdo. Woods se ha declarado inocente y, de acuerdo con su abogado, se encuentra fuera de Estados Unidos, con regreso previsto en los próximos días.

Tras el incidente, el deportista anunció una pausa en su carrera para enfocarse en su salud y recibir tratamiento. Woods ya se encontraba alejado del golf desde 2024 por una lesión en el tendón de Aquiles y múltiples cirugías de espalda, aunque había considerado regresar recientemente en el Masters de Augusta después de casi dos años de inactividad.