CIUDAD DE MÉXICO
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Juan Carlos «el Borrego» Nava fue novio de Marichelo, a finales de los noventa y, muy enomorado, decidió pedirle matrimonio a la joven, quien, pese a que aceptó, a los tres meses de haberle dado el «sí», terminó el compromiso, ruptura que rompió el corazón del conductor y, aún en la actualidad, reconoce que fue la relación que más le ha costado superar.


Desde que comenzó su carrera en televisión, «el Borrego» sostuvo relaciones amorosas con otras figuras mediáticas, como Paola Rojas y Mara Patricia Castañeda, fue justo cuando terminó su noviazgo con la periodista de espectáculos que inció su noviazgo con Marichelo Puente.


«Siempre he tenido novias muy guapas, muchas relaciones, todas son unas damas increíbles y, en su momento, fue espectacular pero fue de Marichelo de la que me enamoré muchísimo», dijo a Yordi Rosado para su canal de YouTube.


Se trató de una relación en la que la familia de ambos estuvo involucrada y en la que eran muy presentes uno en la vida del otro, sin importar los 11 años que había de diferencia entre ellos.


Luego de un tiempo de relación, convencido de querer formalizar con la joven, pensó que era buena idea pedirle matrimonio y la petición fuera grabada y emitida en «Ã‚¿Qué crees?», un programa en donde Talina Fernández era anfitriona.


«La gente de producción era mi amiga y se armó un escandalazo porque la tele, en esa época, era todo, no había redes sociales ni nada y era el programa estelar de los domingos; le doy el anillo en el programa, pongo un espectacular de ´¿te quieres casar conmigo?´, enfrente de su casa y yo bajé de una de esas grúas industriales al jardín y le entregué el anillo».


En retrospectiva, «Borrego» considera que Marichelo siempre tuvo dudas, pero que le dio el «sí», por la presión que suponía estar siendo grabada; fue a partir de ese momento que la relación comenzó a enfríarse.


“Todo grabado en vivo, me dice que sí, evidentemente o yo creo que, por la presión y todo eso y, luego, la relación cambió un poco porque, la realidad, estábamos muy chavos y yo me precipité, ahora lo pienso y dijo ´sí, wey… pobre Mary», reconoció.


Rememoró que le fue muy cumplicado sobrellevar la ruputura, pues anque trató de insistir, ella fue tajante con su decisión y prefirió refugiarse en el trabajo.