
Según documentos y testimonios revelados en el libro «Bukele, el rey desnudo» del periodista Óscar MartÃÂnez, del diario digital El Faro, un amigo ÃÂntimo del presidente de El Salvador desde su niñez alertó en varias ocasiones la alerta contra la organización criminal mexicana, sin éxito
CIUDAD DE MÉXICO
LA SILLA ROTA
La muerte en custodia de Alejandro Muyshondt, exasesor de Seguridad Nacional de Nayib Bukele, ha dejado al descubierto una serie de graves acusaciones sobre la presunta infiltración del narcotráfico en el cÃÂrculo ÃÂntimo del mandatario.
Según documentos y testimonios revelados en el libro «Bukele, el rey desnudo» del periodista Óscar MartÃÂnez, del diario digital El Faro, Muyshondt intentó alertar sobre nexos entre aliados polÃÂticos del gobierno salvadoreño de Nayib Bukele y el Cártel del Golfo antes de ser capturado y silenciado por el Estado.

Muyshondt, quien fuera amigo cercano de Bukele desde la adolescencia, pasó sus últimos meses en libertad actuando como un «espÃÂa» interno, grabando conversaciones y redactando misivas ante lo que consideraba una inacción deliberada del gobierno frente al crimen organizado.
LAS ALERTAS IGNORADAS
En una carta enviada al senador estadounidense Angus King, el entonces asesor expresó su frustración porque el gobierno de Bukele hacÃÂa «poco o nada» por eliminar la narcoactividad y combatir especÃÂficamente al Cártel del Golfo.
El asesor señalaba directamente que «tal o cual polÃÂtico aliado era narcotraficante».
El punto de quiebre ocurrió en julio de 2023, cuando Muyshondt publicó en su cuenta de X (antes Twitter) fotografÃÂas de paquetes que sugerÃÂan ser droga traÃÂda desde México por un diputado de las filas de Bukele.
DE DENUNCIANTE
A “DOBLE AGENTEâ€Â
La reacción del Ejecutivo no fue investigar las denuncias de Muyshondt, sino proceder contra él. El 9 de agosto de 2023, Bukele ordenó su captura acusándolo públicamente de ser un «doble agente» al servicio del expresidente Mauricio Funes y de filtrar información a agencias de inteligencia extranjeras.
Desde ese momento, el proceso judicial fue declarado bajo «reserva total» por un juez controlado por el oficialismo, impidiendo que las pruebas que Muyshondt aseguraba tener sobre los vÃÂnculos con el narcotráfico salieran a la luz. Su madre, Victoria Rivas, calificó el proceso como una «desaparición forzada» debido al hermetismo absoluto sobre su paradero y estado de salud.
UN SILENCIO DEFINITIVO
Tras seis meses de cautiverio en condiciones de degradación fÃÂsica extrema â€â€donde perdió 70 libras y la capacidad de hablar Muyshondt falleció en febrero de 2024.
Los informes médicos posteriores, analizados por expertos internacionales, sugieren que su muerte pudo ser provocada por un fuerte golpe en la cabeza y no solo por causas naturales como sostuvo el régimen.
Para el autor Oscar MartÃÂnez, el ensañamiento contra Muyshondt fue una estrategia de silenciamiento similar a los métodos de la Gestapo, diseñada para enterrar las denuncias sobre la corrupción y la narcoactividad que amenazaban la imagen del proyecto polÃÂtico de Bukele. La muerte del asesor deja sin respuesta las interrogantes sobre hasta dónde llega la influencia del Cártel del Golfo en la estructura estatal salvadoreña.